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Todos los tarot son iguales?

¿Son todos los tarot iguales?

Si alguna vez has sentido curiosidad por las lecturas de tarot, seguro que te ha pasado que buscas información, ves mazos preciosos con dibujos muy distintos, escuchas opiniones contradictorias y al final te preguntas: ¿da igual qué cartas use? ¿No es todo lo mismo?

La respuesta corta es no. La respuesta larga es la que vamos a desgranar hoy aquí, en la página de terapias que comparto con mi esposo. Porque después de años acompañando a cientos de personas en sesiones de tarot, hemos aprendido que cada mazo tiene su alma, su voz y su propósito. Y elegir el adecuado para cada momento marca una diferencia enorme.

Pero vayamos por partes. Primero, entendamos qué es realmente una sesión de tarot, porque hay mucho mito y poca explicación clara sobre las lecturas de tarot.

¿Qué es una sesión de tarot? (Y qué no es)
Una sesión de tarot no es un acto de magia oscura, ni una sentencia inapelable, ni una pérdida de tiempo para quien no cree en lo que no ve. En nuestra experiencia, una consulta de tarot es un diálogo entre el consultante, el tarotista y los arquetipos universales que viven en las cartas.

Tú llegas con una pregunta, una inquietud, un nudo en el pecho. Yo (o mi esposo) barajamos las cartas, las extendemos sobre el paño, y empezamos a mirar. No hay que condenarse, ni asustarse, ni esperar soluciones mágicas externas. Las cartas son un espejo: te devuelven lo que ya hay en ti y lo que viene encaminado en tu destino, pero también te muestran senderos y atajos que tu mente racional no alcanza a ver porque está demasiado ocupada con el miedo o la incertidumbre.

Una sesión de tarot con nosotros va desde los 20 minutos de lectura (para consultas cortas, 3 o 4 preguntas aproximadamente) o de 45 o 60 minutos (para lecturas más profundas de 6 a 10 preguntas respectivamente). Se hace en un ambiente tranquilo, con respeto y confidencialidad total. Nosotros jamás vamos a exponerte, llevamos más de 10 años de experiencia y es lo que nos caracteriza desde siempre.

Y aquí viene un punto fundamental que mucha gente malinterpreta.
El tarot sí predice el futuro (pero no como crees)

He oído decenas de veces aquello de “el tarot no sirve para predecir el futuro, solo para ver el presente”. Y discrepo respetuosamente. El tarot sí puede predecir el futuro. Lo que ocurre es que casi nadie explica bien cómo funciona esa predicción.

Imagina que tu vida es un río. El tarot puede ver hacia dónde va la corriente si tú no mueves un solo remo. Ve la tendencia, la dirección, el posible desenlace de tus acciones y pensamientos actuales. Pero aquí está la clave: el futuro no está escrito en piedra. Es mutable, es flexible, es un campo de posibilidades.

¿Qué cambia entonces? Tú. Cuando consultas las cartas y recibes una advertencia o una orientación, ganas un grado de conciencia que antes no tenías. Y con esa conciencia, puedes tomar decisiones diferentes. Puedes cambiar de rumbo, evitar un obstáculo, acelerar una llegada o simplemente prepararte mejor para lo que viene.
Por eso decimos que el tarot no te da un destino fijo, te da un mapa con varias rutas. Y decidir cuál tomar es siempre tuyo.

Ahora bien, hay algo que debemos aclarar con honestidad: Los aprendizajes de vida, lo que sí o sí hay que atravesar

Existen ciertas situaciones que los tarotistas más experimentados llamamos aprendizajes o pruebas de vida. Son experiencias que el alma necesita vivir para evolucionar. Pueden ser una ruptura necesaria, una pérdida que transforma, una enfermedad que despierta, un despido que redirige tu camino.
En estos casos, el evento en sí no puede evitarse por completo. Pero ojo: sí se puede alterar la forma en que lo vives. Puedes correr los tiempos, reducir la dureza, o incluso convertirlo en una enseñanza más suave si abandonas la resistencia que este tipo de situaciones conlleva.

¿Cómo? Yendo a las cartas a tiempo. Si una sesión de tarot te muestra que se acerca un aprendizaje doloroso pero necesario, tienes la oportunidad de hacer trabajo interno antes de que llegue. Puedes soltar apegos, pedir perdón, perdonar, abrirte a recibir ayuda, cambiar tu actitud. Y ese cambio de vibración hace que el mismo aprendizaje llegue con menos violencia, o que suceda antes de lo previsto para que el dolor se diluya más rápido.

El tarot no te libra de crecer, pero te ayuda a crecer con menos tormento. Y eso, créeme, es un regalo enorme.

Dicho esto, volvamos a la pregunta inicial: si todos los tarot no son iguales, ¿cuáles usamos nosotros y para qué sirve cada uno?

Vamos a presentarlos como se merecen.

Tarot de Marsella

Tarot de Marsella: el fundador de todos
Si hay un mazo que merece el título de clásico por excelencia, ese es el Tarot de Marsella. Nació en el siglo XVII, y ha sido la base estructural de prácticamente todos los mazos modernos. Sus arcanos mayores (El Loco, El Mago, La Papisa, La Emperatriz, etc.) y menores (bastos, copas, espadas, oros) sientan las bases de cualquier otra lectura.
¿Qué hace especial al Marsella? Que no es ilustrativo en el sentido narrativo. Sus cartas tienen dibujos simbólicos, a veces ingenuos, con colores planos y figuras esquemáticas. No ves una escena detallada como en otros mazos, ves un arquetipo puro. Eso obliga al tarotista a canalizar mucha información desde la intuición y el conocimiento de los símbolos.

El Tarot de Marsella es recomendable cuando alguien llega con preguntas estructurales, con dudas existenciales o cuando necesita ver el plano general de su vida. No es un tarot para respuestas rápidas, pero es el más sabio de todos.

Tarot Rider-Waite

Tarot Rider-Waite: el clásico ilustrado que todos reconocemos

Si el Marsella es el abuelo, el Tarot Rider-Waite (creado a principios del siglo XX por A.E. Waite e ilustrado por Pamela Colman Smith) es el padre moderno. Sus cartas son las que ves en casi todas las películas y manuales: la de los enamorados con el ángel, la de la muerte con el caballo blanco, la de la torre con el rayo…

La gran diferencia con Marsella es que cada carta tiene una ilustración completa y narrativa. No necesitas memorizar tanto simbolismo oculto porque la escena te cuenta una historia. Por eso es ideal para identificar situaciones concretas y poner contextos sobre la mesa.

¿Para quién es perfecto? Para personas con ansiedad, con dudas muy específicas, o que necesitan claridad mental y emocional. Si estás sobrepensando una discusión, si no sabes si tu pareja te miente, si un amigo te ha defraudado y no entiendes el porqué, el Rider-Waite te muestra los hechos sin tanto rodeo.

Es más directo que el Marsella, pero no tanto como otros que veremos después. Su tono es firme, pero respetuoso. Nos encanta trabajarlo para análisis psicológicos y para desmontar rumiaciones mentales.

Tarot de la Santa Muerte

Tarot de la Santa Muerte: nada lo bloquea
Y llegamos a uno de los mazos más especiales, y también de los más incomprendidos. El Tarot de la Santa Muerte es visualmente muy gráfico (esqueletos, guadañas, velas, símbolos de poder) y su energía es rotunda. Quienes lo miran por primera vez a menudo sienten respeto o incluso un poco de miedo. Pero la experiencia con él es otra cosa.

Lo más destacable de este tarot, y por lo que es tan valioso en ciertas consultas, es que nada lo bloquea. Mientras que otros mazos pueden volverse confusos, repetitivos o contradictorios cuando hay energías densas de por medio, el Tarot de la Santa Muerte sigue hablando claro, sin inmutarse.

¿Para qué situaciones es ideal? Especialmente cuando el consultante siente su energía pesada y sospecha que hay brujería, magia negra, envidias trabajadas, ataduras o cualquier tipo de interferencia externa. En estos casos, los tarot clásicos (Marsella, Rider-Waite, incluso los angelicales) pueden bloquearse, dar respuestas incoherentes o ser manipulables por la energía oscura que esté afectando al consultante. 

El Tarot de la Santa Muerte, en cambio, atraviesa cualquier velo. No se doblega, no se corrompe, no se asusta. Dice lo que ve, y lo dice sin filtros. Su forma de hablar puede ser extremadamente directa, dura y sincera. Si hay una atadura amorosa, te lo muestra con crudeza. Si alguien te ha hecho un trabajo de separación, te señala quién y cómo. No busca herir, pero tampoco endulza la realidad.

Este mazo es para consultas complejas, cuando el resto de tarots no terminan de cuadrar o cuando el consultante nos dice: “algo muy raro me pasa y no sé qué es”. La Santa Muerte siempre tiene la última palabra, y siempre es honesta.

Tarot de los Ángeles

Tarot de los Ángeles: guía terapéutica y espiritual
Cambiamos por completo de registro. El Tarot de los Ángeles no tiene nada que ver con la dureza del anterior. Sus ilustraciones son suaves, luminosas, llenas de alas y de colores pastel. Y su enfoque no es predictivo, sino terapéutico y espiritual.

¿Quiere decir que no predice el futuro? Predice, pero de otra manera. Te muestra qué energía necesitas cultivar para atraer lo que deseas, o qué bloqueo emocional te separa de tu bienestar. Es mucho menos concreto en fechas y eventos, pero mucho más útil para guiar el crecimiento interior.

Este tarot es maravilloso para personas que están en procesos de duelo, de perdón, de autoestima dañada o de búsqueda de propósito espiritual. No te dirá “te van a despedir en junio”, sino “estás alejándote de tu valor y eso genera pérdidas; vuelve a conectar con tu luz”. Es sutil, amoroso y profundamente respetuoso.

Se usa mucho como complemento terapéutico, porque potencia energías.

Tarot Egipcio: el que lo dice todo

El Tarot Egipcio es uno de los mazos más comunicativos que existen. A diferencia de otros tarots que responden de forma más puntual o simbólica, este tiene una característica muy marcada: habla mucho. No se limita a contestar la pregunta, sino que desarrolla, profundiza y comienza a abrir información que va mucho más allá de lo consultado.

¿Qué lo hace especial? Su riqueza simbólica, con influencias astrológicas, numerológicas y esotéricas, permite lecturas muy completas. Cada carta funciona como un canal de información que no solo responde, sino que conecta situaciones, emociones y energías que están alrededor del consultante.

Es muy común que, mientras responde una pregunta, el Tarot Egipcio comience a aclarar otras inquietudes que la persona no se atrevía a hacer o que ni siquiera tenía del todo conscientes. Es un tarot que anticipa, completa y amplía la visión.

¿Para quién es ideal? Para quienes sienten que tienen muchas dudas, que necesitan entender el “por qué” de lo que les pasa y no solo obtener una respuesta concreta. Es perfecto cuando alguien dice: “no sé bien qué preguntar”, porque este tarot toma ese espacio y lo llena de claridad.

El Tarot Egipcio no da respuestas cortas. Conversa, explica y revela. Y en esa conversación, muchas veces, aparece exactamente lo que necesitabas saber.

Tarot Osho Zen

Tarot Osho Zen: el espejo del crecimiento personal

Muy en la línea del tarot de los Ángeles, pero con una estética completamente distinta, encontramos el Tarot Osho Zen. Este mazo no tiene nada que ver con la tradición del Marsella ni del Rider-Waite. Elimina los arquetipos clásicos (no hay Papas, ni Emperadores, ni Colgados) y los sustituye por conceptos del desarrollo personal: El Amigo, La Condenación, El Loco (pero reinterpretado), El Viaje, La Comprensión.

Su función principal es ayudar en el crecimiento espiritual propio. No sirve para preguntas del tipo “¿mi novio me engaña?” porque se quedará corto. En cambio, es extraordinario para “¿qué necesito soltar para ser feliz?” o “¿por qué me siento vacío a pesar de tenerlo todo?”.

Es un tarot muy zen, efectivamente: te devuelve la pregunta a ti mismo. No te da respuestas externas. Te enseña a observar tu mente, tus patrones, tus resistencias. Es maravilloso usarlo con personas que ya tienen cierta experiencia en terapia o en meditación y quieren profundizar en su autoconocimiento.

Entonces, ¿todos los tarot son iguales?

Después de este recorrido, la respuesta es evidente: no, no son iguales. Cada mazo tiene su personalidad, su rango de acción, su forma de hablar y sus limitaciones.

· Si necesitas predicción estructural y decisiones de vida: Marsella.
· Si tienes ansiedad y necesitas entender situaciones concretas: Rider-Waite.
· Si sospechas de brujería, energía pesada o bloqueos externos: Santa Muerte (el más fuerte y directo).
· Si buscas guía espiritual suave y sanación emocional: Tarot de los Ángeles.
· Si tu camino es el crecimiento personal consciente: Tarot Osho Zen.

En nuestra página de terapias, debes saber que Rubén utiliza actualmente el Tarot de la Santa Muerte y Jovino el Tarot de Marsella. Para que lo tengas presente a la hora de agendar una sesión.

Si te ha quedado alguna duda, si quieres saber más sobre un mazo en concreto, o si sientes que ha llegado el momento de sentarte frente a las cartas, ya sabes dónde encontrarnos. No prometemos respuestas mágicas, pero sí honestidad, respeto y toda nuestra experiencia para acompañarte, y si quieres dar un paso más grande, durante el año siempre tenemos formaciones en los distintos tipos de tarot: Marsella, Rider Waite y Santa Muerte para que te apuntes y los añadas a tus herramientas de aprendizaje.
Recuerda que el futuro se puede ver, pero también se puede cambiar en la mayoría de las veces. Lo que no se puede evitar es el aprendizaje. La buena noticia es que, gracias al tarot, puedes aprender con menos dolor y más conciencia.

Nos vemos en la siguiente tirada.


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